No es nada.

Los pies mojados.

El reflejo sombra.

El cielo boca arriba sobre el agua que tiembla.

Nada.

La vida viento.

Los segundos que caen al fondo del estomago como hojas secas, el sentirse lleno de hojarasca.

Este caminar milagroso entre los vivos.

Nada.

Una bolsa de vidrios rotos bajo el peso de la bota.

El abrazo espina, el dolor pulso.

Nada.

Yo tengo tu nombre.

Ven a quitarmelo.