Podrida de la entrepierna al alma se adorna con flores y hojas del monte. Aquí y allá se regala indómita y potente en las ruinas de su libertad. Henos aquí reunidos, tus sombras y mis sombras.

Que bonita carroña, abono para flores de un día. Cuna de las moscas donde se revuelcan los sueños.